jueves, 18 de octubre de 2012

Personajes asombrosos: El cabalista actualizado



El señor que hoy esta sentado delante de mí siempre lee diccionarios. Se sienta a la mesa con dos diccionarios i se pone a leerlos durante horas.

Es un señor pequeñito, de piel muy blanca i pelo muy fino i corto que le deja ver el cuero cabelludo, como recién salido de un tratamiento de quimioterapia. Viste una cazadora azul oscuro i una camisa a rayas.

Siempre lee diccionarios, no otra cosa, i así pasa la mañana i la tarde. No toma notas, hace como yo, estudia a piñonaco, se lo mete todo en su sesera. Obviamente no busca el significado de una palabra concreta, más bien parece buscar el significado de todas las palabras. Abre el diccionario al azar i pasa las paginas una tras de otra.

Si no me equivoco los cabalistas hacen algo muy parecido con la Torá (o Pentateuco, según desde donde se mire). Ellos buscan también el sentido de todas las cosas entre las palabras de ese libro. Dicen, que el nombre de Dios está escondido entre ellas i que Dios usó las palabras para crear el mundo. El mundo se expande, porque cada vez hay más palabras. También desaparecen otras, así que no se si el balance es positivo o negativo, es decir, no se si el mundo se esta expandiendo o contrayendo. Sea como sea, creo que este señor pequeñito, va mejor encaminado que los cabalistas tradicionales, si es que es esa su motivación encontrar la verdad absoluta, el sentido del todo. Lo digo por que yo haría lo mismo si fuera cabalista, me vendría a fuentes modernas como la RAE, el Larousse, o la Gran Enciclopedia Catalana.

De todas maneras veo que esa búsqueda es bastante infructuosa de momento, porque al cabo de unas horas el señor se levanta de la mesa muy atónico y deja los diccionarios en el carrito de la biblioteca.

jueves, 7 de junio de 2012

Un forat negre


El petit Nil portava el seu casc a sobre, amb la visera aixecada. Era un cosmonauta en mig de la farmàcia. Mentre la seva mare parlava amb la dependenta, el petit Nil ja havia traspassat els límits del nostre sistema solar i s’apropava a regions ignotes de la galàxia, o potser més enllà.

El petit Nil era un bon cosmonauta i no tenia por als riscos de viatjar per l’espai. La seva curiositat era tal que el feia descobrir coses que durant milers d’anys havien estat ocultes a la humanitat. D’aquesta manera havia trobat el forat negre.

Les seves exploracions espacials l’havien dut en aquell moment a mirar dins del vidre del mostrador. La mirada d’en Nil estava fita en l’univers infinit i verd que s’amaga dins dels vidres dels mostradors. Va estar-se un bon moment allà, explorant aquell racó ignot de l’univers.

Va ser la seva mare, però, la que va tallar la seva exploració. Per sort havia pogut recollir prou informació com per anunciar a la dependenta i a la pròpia mare l’existència del forat negre.

- Un forat negre. – deia una veu des de dins del casc
- Que dius Nil?
- Un forat negre. Aquí. – Va tornar a dir, assenyalant el vidre del mostrador.

Al cap d’un segons de silenci perplex, mare i dependenta van esclatar en un riure.

Quiero la cabeza de Juanjo Millás


El otro día se me ocurrió leerme un libro de Juanjo Millás. Se lo había regalado a mi madre tiempo a i estaba en una estantería suya, desangelado. En mala hora se me ocurrió la idea. He de reconocer que fue de manera premeditada. A veces buscamos leer algo en concreto, como cuando te apetece meterte un pico o tomarte una cerveza bien fresquita. Tenemos cierta idea de lo que vamos a encontrar en el libro i como queremos reafirmar una idea o un sentimiento que nos ronda dentro, pues ala! a leerse tal o cual libro, o tal o cual película.

El problema es que uno tiene naturaleza neurótica i sadomasoquista. Unas veces está más controlado otras se dispara todo. Ahora estamos disparados i la lectura de Millás no es conveniente. El que lo haya leído ya sabrá por qué lo digo, pero claro una cosa es que una persona normal lo lea i otra que sea alguien como yo. Si queremos mantener a tranquilo a un violador, lo más conveniente no creo que sea ponerle películas porno durante el desayuno.

El problema en realidad no está en los efectos de la obra de este señor en mi ánimo, que de hecho no son tan notorios como puediera parecer. El problema es otro. Hace unos días, el editor de una importante e incipiente editorial se ofreció a publicar cuanto escribiera. Mis condiciones eran modestas, techo i comida a cambio de una novela mensual. El problema es que leyendo a Millás he visto peligrar el techo i la comida. He pensado en mi editor, sus platos calientes i en cómo iba a publicar mi obra, mejor dicho, en cómo iba a colocar mi obra. Un neurótico vale, dos? Está el mercado editorial preparado? En un contexto de incertidumbre social, es ético i prudente publicar literatura producida por neuróticos? El problema es que lo suyo i lo mío parece un poco igual. Lo leo a él i me leo a mi. Leo sus absurdos cotidianos i leo los míos. Mismos síntomas, ¿misma dolencia? Eso me es igual, a mi lo que me pasa es que su existencia me duele en el orgullo, i bastantes dolencias ha recibido mi orgullo últimamente. Todos queremos ser originales, i si podemos vivir a consta de la originalidad (i/o de que la gente se lo crea) mejor. Más cuando uno es como es, al menos los suplicios de la peculiaridad aliviarlos con algún rendimiento pecuniario.  Por tanto, os podéis hacer cargo de cómo me jode su existencia. Evaluando ambas obras la sospecha de la burda imitación siempre estará presente. Por desgracia siendo él el consolidado i yo el talento por descubrir, está claro que llevar el caso a los tribunales no me va a favorecer. Podría reclamarme paternidad, pretenderme yo hijo suyo, i así poder tirar del filón del escándalo i un pretendido talento familiar. Por edad bien podría serlo, i si miramos las fotos alguna retirada le podemos sacar con sus gafas i todo, además yo nací en aquellos años en los que las monjas daban cambiazos de niños.

Estoy jodido. Se me va a ir a la mierda el plato caliente i el techo.

Así visto, el asunto es de vida o muerte. Con el sustento de uno no se juega, es por eso que solo veo una solución rápida i eficiente. Que parezca un accidente. Me sabe mal, porque le tengo cierta simpatía, sobre todo desde aquel día en  que en una presentación de un libro suyo, un oyente le preguntó “es verdad que usted practicó psicoterapia?”, con un tono que sonaba a que le estuviera preguntado si era cierto que había mantenido relaciones carnales con Satán o quemado vivos gatitos recién nacidos. En la presentación parecía majo, pero como he dicho es cosa de vida o muerte. Además, él ya ha recogido muchos laureles, hay que dejar sitio a la gente joven. Yo no es que sea cobarde, pero claro, en caso de accidente, todo indicará hacia mi persona. No quiero decir más, ya me habéis entendido bien. El que me traiga su cabeza tendrá plato caliente i techo de gratis, es algo que tengo que hablar con mi editor, pero no creo que haya problema, salimos ganando todos.

viernes, 3 de febrero de 2012

Five Years

Five Years

Five Years de este Blog escrito por gente como tu para gente como tu

Five Years de un Blog casi muerto, moribundo, una morbidad que debe ser significativa de algo, no en vano estamos en el 2012, el año del fin del mundo. Qué decir ante estas circunstacias, ante semejante porvenir. Sobran los textos i tal vez sea momento de las acciones. Lo malo será si realmente no se acaba, a ver qué hacemos.

Se pueden decir muchas cosas i tambien se puede no decir nada de estos cinco años, prefiero no decir nada. Tan solo que este blog ya lo lee hasta mi madre.

Feliz silencio a todos

miércoles, 17 de agosto de 2011

Dentro i Fuera

Una visita a un centro comercial me ha enseñado que hay dos clases de niños. Unos, los que están dentro de una burbuja, otros, los que están fuera de ella.

En la Illa han montado una de esas chorradas veraniegas. Parece obligado que en verano la tontería se dispare. Los padres, sin saber que hacer con sus hijos, hacían cola delante de una piscina inflable. Metían a los niños dentro de unas burbujas de plástico i miraban como el niño hacía piruetas dentro de la misma sobre el agua. Los niños parecían pasárselo bien i los padres miraban con la mirada idiota de quien mira la ropa dar vueltas dentro de la lavadora. A mi me hubiera dado cierta claustrofobia i desazón ese confinamiento i falta de estabilidad, pero los niños de hoy en día están muy avanzados i preparados para el día de mañana.

Curiosamente entre las masas de padres i niños que hacían cola para el confinamiento voluntario había un padre i su hija que se planteaban las cosas de una manera más sana, a mi modo de ver. A cada soplido el padre creaba una ventisca de pompas de jabón que se dirigían hacia la niña i ella con sus torpes movimientos trataba de alcanzarlas una i otra vez, sin que la efímera naturaleza i fragilidad de las mismas la desanimaran.

De aquí podemos sacar ejemplo de dos cosmologías totalmente diferentes i representadas en nuestra sociedad de manera muy desigual. Unos están dentro, otros fuera.




martes, 12 de julio de 2011

Eugenio

Hacia tiempo que no escribía nada de cierto interés. Estos últimos meses la providencia no me ofrecía ese tipo de cosas que tanto me sirven de caldo de cultivo. Esta mañana ha tenido lugar, por fin, uno de esos acontecimientos desencadenantes de relatos i que tanto me gustan.

A media mañana suena el móvil, este aparatito da mucho juego. Era un número desconocido pero aún así contesté, puesto que estos días, por temas que no vienen al caso, puedo recibir llamadas de números que no conozco.

- Si? Diguim?- contesto yo al desconocido que resultará se mujer.

- Hola? Si?

- Sí, diguim

- Eugenio?

- Com?

- Eugenio?

- Saben aquel que diu…?

jueves, 16 de junio de 2011

La cabra tira al monte



Llegó el momento en que en la Revolución 2.0 se pasó a la acción (posiblemente a la acción menos adecuada) i dejó de gustar tanto a la gente porque devino en lo que acostumbran a ser las revoluciones. Imagino que la gente esperaba que se quedara en ese limbo del 2.0 i se mantuviera la fiesta en paz, pero las revoluciones es lo que tienen que a veces acaban en revuelta, la cabra siempre tira al monte. La cuestión es que, bien o mal, se ha movido ficha i el juego a cambiado i los hay que dibujan el apocalipsis.

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